Toni Beneito es un ingeniero textil trasformado en viticultor y en proceso de ser enólogo. Menudo lío, así es Toni Beneito. La afición al mundo del vino, viene desde su infancia, cuando en una pequeña y artesanal bodega de un familiar, todos los años celebraban la fiesta de la vendimia, pisando la uva. A partir del 2019, decidió reconstruir la bodega que hay en la finca, el “Cabeço” de Bocairent, que data de 1880. En un principio, era un pequeño proyecto, solamente reconstruir la bodega antigua en lo mínimo. Pero la realidad ha sido otra. El resultado final ha sido una bodega de 1400 m2 equipada con toda la tecnología, con maquinaria nueva, moderna y con un objetivo muy bonito, la recuperación de variedades antiguas, casi desaparecidas. Actualmente, la bodega Toni Beneito, tiene ya los primeros vinos de aquellas cepas que sobrevivieron a la plaga de la filoxera. Ha sido una verdadera sorpresa obtener en primera añada unos vinos redondeados, sin asperezas, equilibrados y diferentes.